RIALP

La villa de Rialp (el Pallars Sobirà) tiene su origen en el castillo desde donde se controlaba el paso hacia el valle de Àssua y los valles del alto Pallars. En un principio, el “castillo” era una torre o una avanzada del castillo de Surp. La población, que había estado cercada, todavía hoy conserva la estructura de casas que cerraban la villa protegiéndola.

Poco a poco, Rialp fue convirtiéndose en un pueblo de menestrales (de oficios): silleros, sastres, hojalateros, músicos, albarderos, payeses, carpinteros… Este conjunto de oficios pervivió en el núcleo hasta comienzos de la década de 1970. Hoy la actividad principal se basa en el turismo y los servicios: las pistas de esquí de Gran Pallars Port-Ainé. ¡Un lugar para no perderte!

RUTAS EN RIALP

A VISITAR

Como núcleo medieval que se presenta la villa de Rialp (el Pallars Sobirà), hay que visitar aquellos rincones del pueblo que conservan elementos de la historia que se mantienen todavía hoy, desconocidos para muchos.

La calle del Medio de Rialp preserva aún la estructura de las antiguas calles porticadas de origen medieval. Pese a que a lo largo de los años ha sufrido numerosas modificaciones, la calle todavía conserva aquel encanto de los rincones antiguos con historia. Siguiendo por la calle del Medio, se llega hasta la plaza de la iglesia de Nostra Senyora de Valldeflors. Este templo contiene en su interior la imagen de Nostra Senyora de Vall de Flors, una talla gótica de alta calidad, que rige el marco incomparable del Festival de Música de la Villa de Rialp que se celebra anualmente en la población.

Desde la plaza de la Iglesia, y subiendo por la calle de la Cuesta, llegaremos al castillo de Rialp, desde donde se tiene una vista general de la villa amurallada y de la totalidad del municipio. Desde aquí se inicia también la ruta por el antiguo camino que conducía al núcleo de Surp.

Bajando ya del castillo y continuando por la calle de la Cuesta, llegaremos al Boteral de Rialp; en este espacio antiguamente era donde se unían los distintos caudales de las acequias del pueblo que aportaban la fuerza para mover el antiguo molino de Bellera. Aquí también se encontraban las cabezas de ganado en el abrevadero que aún se conserva. Desde aquí sale un camino que conduce a los huertos de la zona norte del pueblo. También de aquí parte la ruta por el antiguo camino que lleva hasta la central de Rialp, la muela de Sall y los pueblos de Altron y Sorre, en el centro del valle de Àssua.

Ya fuera murallas, se encuentra la calle del Raval de Rialp, la primera calle que se construyó extramuros. En su inicio hallaremos la iglesia de los patronos Sant Cosme y Sant Damià, recientemente restaurada. Esta iglesia se abría sólo para la celebración de los patronos de Rialp y para hacer misas y plegarias.

El Raval de Rialp es también donde se encuentran las casas más antiguas del pueblo; este era el lugar donde se localizaban más menestrales: el hojalatero, el albardero, el sastre, el sillero… Calle abajo habríamos encontrado el antiguo horno del conocido alfarero Joan Alart (actualmente desaparecido), maestro ceramista de la comarca. De alfareros, había habido dos importantes: uno en Gerri de la Sal y otro en Rialp. El primero cerró el horno definitivamente después de la guerra civil y el segundo hizo lo propio hacia el año 1962. Actualmente en el Ecomuseo de las Valls d’Àneu se pueden adquirir reproducciones de las piezas más tradicionales: jarras, platos, soperas, bandejas, escurridoras, queseras…

  • Propuestas Naturales

Rialp se ha convertido en la entrada meridional del Parque Natural del Alt Pirineu, y actualmente está en proceso de entrar dentro del Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici gracias a las montañas del término de Caregue.

Se puede disfrutar, pues, de unos fabulosos itinerarios de senderismo por los antiguos caminos del municipio, como los que nos llevan al valle de Àssua, al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici y, también, al Parque Natural del Alt Pirineu.

  • Otros elementos de interés

En el mismo municipio hay que destacar la iglesia de Surp (Sant Iscle y Santa Victòria), de estilo románico lombardo.

La parroquia de Surp está dedicada a los hermanos mártires San Acisclo y Santa Victoria. El templo actual es románico, con modificaciones posteriores, tiene un altivo campanario de planta cuadrada con ventanas geminadas y un bonito ábside con bandas lombardas. El ábside había estado ornamentado con pinturas murales que, desgraciadamente, fueron arrancadas de su lugar y ahora lucen repartidas entre el Museo Diocesano de La Seu d’Urgell (el fragmento más grande de la decoración absidial), el Museo Nacional de Arte de Cataluña —MNAC— (fragmento del apóstol Juan bajo arcada y sosteniendo el libro) y el resto está en los Estados Unidos de América, en el Art Museum de la ciudad de Toledo, Ohio (un fragmento con los apóstoles Jaime y Felipe).