ARAGÓN

FOTO ARAGÓN_Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Si algo caracteriza a Aragón es su situación estratégica y ser tierra de paso y de mezcla de culturas. Los Pirineos no son frontera si no vía de comunicación con Europa. Las sierras ibéricas que atraviesan Aragón, conectan el interior castellano con la costa mediterránea. Y en el centro, el río Ebro cruza la Comunidad de oeste a este. Así, no es extraño que las diferentes civilizaciones dejaran aquí su huella: íberos, romanos, visigodos, musulmanes, judíos, cristianos.

RUTAS EN ARAGÓN

S-3 VALLE DE ESTÓS – IBONET DE BATISIELLES – IBÓN GRANDE DE BATISIELLES – IBÓN DE ESCARPINOSA

La excursión a Batisielles es una de las más conocidas y visitadas del Valle de Benasque. No en vano, el ...
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PEÑA OROEL (1.769 m)

Desde Jaca tomamos la carretera en dirección a Bernues y San Juan de la Peña. Después de unos 6 km, ...
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PUNTA ACUTA (2.242 m)

La Punta Acuta, de 2.248 metros de altura, es uno de los puntos culminantes de la Cresta de Diazas. La ...
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IBÓN DE PLAN O BALSA DE LA MORA

El ibón de Plan o Basa de la Mora esta situado a unos 1910 mts de altitud aproximadamente y se ...
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PASEO [EN RAQUETAS] POR RIOSETA

Rioseta da nombre a una hermoso circo glaciar del Valle del Aragón, entre Canfranc y Candanchú. Un lugar perfecto para ...
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PRADERA GABARDITO por el Barranco de los Meses

Nuestro recorrido comienza al borde de la carretera N-330 en Canfranc-Pueblo, justo en la parada de autobús en dirección Astún-Jaca ...
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MONTE CANDANCHÚ

Comenzaremos el recorrido en el puerto de Somport. En este punto subiremos a la virgen de las nieves, situada justo ...
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PUERTO DE TORTIELLAS

Comenzaremos la actividad en el parking de Pista Grande de Candanchú. Junto a las taquillas de la estación de esquí, ...
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SOMPORT – CANFRANC ESTACIÓN (Camino de Santiago)

Este recorrido toma la salida del mismo puerto donde inicia el original Camino de Santiago en España. Desde el Summus ...
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PISTA DEL COLL DE LADRONES

Desde el puente de la Estación de Canfranc, cogeremos la calle principal en dirección norte. Al llegar al final del ...
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CANFRANC – PUEBLO (Camino de Santiago)

Desde el puente de la Estación de Canfranc, punto de salida de la ruta, tomaremos la calle principal de Canfranc-Estación ...
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FUENTE DEL BURRO

Desde el puente de la Estación de Canfranc, cogeremos la calle principal en dirección norte. Al llegar al final del ...
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PISTA DE PICAUBE

Desde el puente de la Estación de Canfranc, punto de salida de la ruta, tomaremos la calle principal de Canfranc-Estación ...
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Santuario de la Virgen de Jaraba

PUEBLOS CON ENCANTO: JARABA

Jaraba se sitúa en un enclave privilegiado en el Valle del Río Mesa, junto a un entorno natural declarado “Espacio ...
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POR LOS AGUALLUEVES DE ANENTO Y ARGUILAY

"Debido a las últimas lluvias el Aguallueve tiene bastante agua, es como una cascada de agua; debido a que gran ...
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PUEBLOS CON ENCANTO: ANENTO

Durante los años 80 este pueblo de Zaragoza tenía más de la mitad de sus casas derruidas. La localidad zaragozana ...
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RUTA DE LOS BÚNKERES

La “Línea P” (de “Pirineos”) es un conjunto defensivo construido a lo largo de la vertiente pirenaica española entre los ...
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CANFRANC1

ECOVISITA: ESTACIÓN INTERNACIONAL DE CANFRANC

La Estación Internacional de Canfranc es una estación de ferrocarril situada a 1194 metros de altitud en el municipio de ...
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ORDESA – SENDA DE LOS CAZADORES – COLA DE CABALLO

El Valle de Ordesa está ubicado en el Pirineo central de Huesca, comarca del Sobrarbe, Aragón (España). Está catalogado como ...
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Las características físicas del territorio también aportan paisajes bien distintos: de la alta montaña de nieves perpetuas al desierto estepario; de las llanuras ricas en cosechas a los bosques escarpados; de los roquedos de clima extremo a los anchos valles. Su amplio territorio, de casi 48.000 km2, cuenta con 1.300.000 habitantes. Su situación es estratégica ya que se halla equidistante de las principales ciudades españolas con unas buenas comunicaciones.

Todo esto hace que visitar Aragón sea una aventura en busca de un reino lleno de tesoros sorprendentes, donde el viajero se sentirá cómodo y feliz.

A VISITAR

PARQUE NATURAL DE LOS VALLES OCCIDENTALES

Se extiende por las cabeceras de los ríos Veral, Aragón Subordán, Osia, Estarrún y Lubierre. Su relieve fue modelado por la acción de los glaciares, que esculpieron esbeltos picos, al tiempo que excavaron circos, valles en U y cubetas que darían lugar a los actuales ibones (lagos de montaña). Encontramos aquí pequeñas llanuras por donde el agua “zigzaguea” dando lugar a meandros como en el impresionante paraje de Aguas Tuertas, en la Selva de Oza, a 15 km. al norte de Hecho. Allí también un dolmen megalítico de 5.000 años de antigüedad, despertará nuestra admiración. Abundan aquí las hayas y otras especies de árboles caducifolios que se combinan armónicamente con altos abetos y bosques de pino negro. Por otra parte, a unos 12 km. al norte de Ansó, encontraremos la hermosa Selva de Zuriza, que lindando al norte con Francia y al oeste con Navarra, ofrece la mejor representación de bosque atlántico en Aragón. No dejes de visitar las localidades que dan nombre a los valles de Ansó y Hecho, típicos ejemplos bien conservados de arquitectura pirenaica. Y a pocos kilómetros de este último pueblo, saldrá a tu paso el imponente monasterio románico de San Pedro de Siresa (s. IX).

VALLE DEL ARAGÓN

Se trata de uno de los corredores más desarrollados y con más servicios del pirineo aragonés, que tiene en Jaca, la que fuera primera capital del Reino de Aragón, su actual cabecera comarcal y un auténtico centro comercial y turístico. El acceso al valle por el norte se efectúa por el puerto de Somport, el Summus Portus romano, entrada del Camino de Santiago a tierras aragonesas. La Ruta Jacobea jalona prácticamente todo el valle, de manera paralela al cauce del río Aragón, que lo vertebra y da nombre. Sólo los municipios de Aísa y Borau, donde podremos admirar la joya románica del Monasterio de San Adrián de Sasabe, quedan fuera de la influencia de este río, ya que ambos son el enlace del valle del Aragón con los Valles Occidentales. Pero los monumentos más emblemáticos de esta zona son lacatedral románica de Jaca, con su Museo Diocesano (referente mundial en pintura medieval), y el conjunto monástico de San Juan de la Peña, que incluye las dos iglesias de Santa Cruz de la Serós. Este conjunto monástico se encuentra enclavado en el Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel que destaca por sus masas de pinos, quejigos y hayas donde se refugian buitres, quebrantahuesos y alimoches, además de los habitantes del bosque: jabalíes, zorros, garduñas, corzos… Es una zona escogida por el turista ornitológico.

Estos templos comparten protagonismo con centros defensivos o militares, como el Castillo de San Pedro en Jaca, más conocido como La Ciudadela. Sin olvidar el impresionante edificio modernista de la Estación Internacional de Ferrocarril de Canfranc.

El valle posee la cima más alta de La Jacetania, Collara da, de 2.883 m., cuyo macizo esconde las Cuevas de las Güixas, en Villanúa, y algunos de los picos más reconocibles de la cordillera pirenaica, como el Aspe o el Anayet. Desde Castiello de Jaca accederemos al melancólico y apacible Valle de la Garcipollera, donde nos espera otro bello ejemplo del románico: la Iglesia de Santa María de Iguácel.

VALLE DE TENA

Paralelo al Valle del Aragón y rodeado por impresionantes macizos de gran altura, encontramos el Valle de Tena. Aquí se entremezcla la belleza de sus picos, bosques y lagos, con la arquitectura popular de sus típicos pueblos de montaña como Biescas, Hoz de Jaca, Tramacastilla de Tena, Panticosa, Lanuza o Sallent de Gállego. Este valle de origen glaciar ocupa la cuenca superior del río Gállego, rodeada de altas cumbres como Collarada (2.883 m.), la sierra de Tendeñera (2.853 m.) o el Anayet (2.559 m.). En este espacio, el gran macizo de Balaitus-Panticosa fue declarado por la UNESCO, junto con Ordesa y Monte Perdido, Reserva de la Biosfera. Concretamente, el entorno del Balneario de Panticosa es un espectacular muestrario de cimas que superan los 3.000 m. de altitud y de un sinnúmero de lagos glaciares de alta montaña que conforman un verdadero paraíso para los montañeros. Los ibones de las cumbres, los bosques de pinos, hayas y robles, los valles, praderas y una red de bellos senderos acondicionados, nos invitan a disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Como puerta de entrada a este valle, encontraremos Sabiñánigo, capital comarcal, y donde merece la pena visitar el “Museo Ángel Orensanz y Artes Populares de Serrablo”, amplio muestrario etnológico del Pirineo. A poca distancia, en Larrés, visitaremos el Museo Nacional de Dibujo “Julio Gavín-Castillo de Larrés”, único en su género en España. En las inmediaciones de Sabiñánigo, descubriremos un interesantísimo itinerario turístico: la Ruta de Serrablo, un conjunto de 14 bellas iglesias, únicas en el mundo del arte y con unas peculiaridades propias que le confieren gran singularidad. Lárrede, Isún, Satué, San Juan de Busa, Oliván y San Bartolomé de Gavín, son algunos ejemplos de estas pequeñas obras de arte, de una nave, ábside semicircular y llamativas torres campanario. Cronológicamente, hay que datarlas entre mediados del siglo X y mediados del siglo XI.

PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO

Ordesa es sinónimo de montaña y de Pirineo. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, el Parque incluye un conjunto de cuatro valles (Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta) que se extienden como brazos alrededor del Macizo de Monte Perdido. Se trata de uno de los lugares más bellos de la península por su óptimo estado de conservación, su extraordinario paisaje de alta montaña y su riqueza y variedad de fauna y flora. El alma del Parque es el Valle de Ordesa, una joya natural donde el río Arazas traza saltos, cascadas y estrechos entre bosques profundos y altas paredes que transmiten una indescriptible sensación de paz y sosiego. Recorrer sus rutas bien marcadas en tan espectacular entorno natural es una experiencia que permanecerá en tu recuerdo. El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido compagina desde hace años su vocación de divulgación con la de la conservación de la naturaleza. En cualquier época del año, aunque especialmente impactante en otoño, se pueden admirar maravillas como el Tozal del Mallo, la Cascada del Estrecho, las Gradas de Soaso, el Bosque de las Hayas y la Cascada de la Cola de Caballo. A la entrada del valle, desde el encantador pueblo de Torla, se puede optar por adentrarse en el Valle de Bujaruelo, que proporciona fascinantes excursiones de todos los niveles. El Cañón de Añisclo, al que se accede desde Escalona, es una profunda cicatriz tallada por el río Bellós, formando paredes vertiginosas. Por ellas descienden espectaculares cascadas e imponentes bosques llenos de vida salvaje, que debido a la oscuridad de la honda garganta y a su permanente humedad, se mantienen vírgenes y tupidos.

Las Gargantas de Escuaín, a las que se llega desde el pueblo homónimo, son otro ejemplo de la fuerza de la naturaleza, donde al encajonarse el río Yaga, ha formado un impresionante cañón, así como una serie de fascinantes surgencias de agua. Constituye además un excelente punto de observación de aves protegidas. Y el Valle de Pineta, al que se accede desde Bielsa, es un apacible y bucólico valle de origen glaciar, con su típico perfil en U. Rodeado de poderosas crestas y boscosas laderas, termina ante la mole de las Tres Sorores: Monte Perdido, el Cilindro de Marboré y el Soum de Ramond, que nos obligan a levantar la vista hasta sus más de 3.000 m. Todo el Parque Nacional es un gran muestrario de la fauna y flora pirenaicas con algunas especies exclusivas, donde la naturaleza es la auténtica protagonista. Espesos bosques de hayas y pinos, ríos e ibones transparentes con truchas y tritones, praderas de alta montaña y roquedos vertiginosos donde sobrevuelan buitres, águilas y quebrantahuesos. En resumen, una auténtica joya del máximo valor que entre todos debemos cuidar.

AÍNSA Y SU ENTORNO

Sobre un promontorio en la confluencia de los ríos Cinca y Ara, la preciosa villa medieval de Aínsa conserva el esplendor de tiempos pasados. Su casco antiguo, presidido por su castillo, presenta un aspecto uniforme y armónico, con fuerte carácter medieval, que invita al visitante a pasear por su emblemática Plaza Mayor porticada, por sus calles y plazuelas empedradas, siguiendo las huellas del románico a través de sus bellas construcciones.Desde Aínsa y en dirección norte, accederemos al Valle del Cinca, en cuyas inmediaciones encontraremos maravillas como el Monasterio de San Victorián, considerado por algunos expertos como el más antiguo de España, o el dolmen prehistórico de Tella, enclavado en un paraje de fascinante belleza. Al sudeste de Aínsa, suspendido entre el cielo y la tierra y a caballo entre los pantanos de Mediano y El Grado, el conjunto religioso-militar de Samitier espera tu visita. También merece la pena acercarse hasta Abizanda para contemplar su magnífica torre, con un interesante museo dedicado a las creencias populares, al conjunto fortificado de Muro de Roda y a la Iglesia románica de San Juan de Toledo, en cuyo interior hallaremos un colorista repertorio de pintura mural. Cerca de Aínsa, en dirección oeste, visitaremos Boltaña con su enorme colegiata en estilo gótico aragonés. Dominando el caserío se alzan los restos de su castillo, una de las primeras fortalezas cristianas de la comarca.

LA RIBAGORZA

El extremo oriental de Aragón es tan desconocido como sorprendentes son sus maravillas naturales y artísticas. El Macizo del Turbón es un singular monte legendario que actúa como formidable pantalla climática, dando lugar a rincones de enorme belleza, como el Hayedo de Selba Plana. El impresionante Congosto de Obarra, tallado en la roca por el río Isábena, permite la conservación del desmán del Pirineo, el mirlo acuático, la nutria o la trucha. Aquí hallaremos, al pie de un desfiladero y muy cerca de la localidad de Calvera, la iglesia románico-lombarda del Monasterio de Santa María de Obarra, que llegó a ser el corazón del condado de la Ribagorza. En su interior se encuentra una pila bautismal de estilo visigótico. Y el Congosto de Mont-rebei, atravesado por el río Noguera Ribagorzana en la Sierra del Montsec, maravilla por sus paredes verticales de más de 350 m. de altura y tan solo 20 m. de anchura. El Monasterio de Alaón en Sopeira es un interesante ejemplo de románico-lombardo. Muy cerca, podemos transportarnos a la Edad Media recorriendo admirados las calles, edificios, murallas e iglesias románicas del conjunto medieval de Montañana. Y si viajamos con niños, resultará muy divertido el museo de los Dinosaurios de Arén, donde aprenderemos de forma amena pero rigurosa con los fósiles hallados en la zona.

VALLE DEL ISÁBENA

Este valle ofrece un bello recorrido monumental cuyo centro es sin duda Roda de Isábena. De su maravilloso casco urbano destaca su hermosa catedral, comenzada a construir en el siglo XI en estilo románico lombardo. Especial interés tiene el museo con valiosas reliquias del obispo san Ramón. El claustro, austero, sencillo y encantador, recoge un rico y numeroso conjunto de inscripciones lapidarias. Y no nos olvidemos de la capital cultural de la Ribagorza, Benabarre, apiñada al pie del rotundo perfil de su castillo.

PARQUE NATURAL DE POSETS-MALADETA

Tres grandes cimas vigilan este espacio tan bien conservado: el Posets, el Perdiguero y el Aneto, cumbre máxima del Pirineo (3.404 m.), y que destacan entre la mayor concentración de picos de más de 3.000 m. de España. Entre ellos se conservan como reliquias los Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos: Maladeta-Aneto, Perdiguero y el Posets; el Parque está salpicado por infinitud de lagos de alta montaña, cascadas y torrentes, que hacen de su visita una experiencia tan gratificante como inolvidable. Biológicamente, el Parque presenta una espectacular diversidad de flora y fauna, debida a la sucesión de micro hábitats gracias a una equilibrada relación entre el ser humano y la naturaleza a lo largo de los siglos.