SL-CV 138: SENDA DEL CASTILLO DE PALMA

Senda circular de unos 4,5 kilómetros que asciende hasta el castillo de Palma. El sendero transcurre entre una pinada por lo que disfrutaremos de sombra durante casi todo su recorrido. Es una ruta sencilla que, aunque tiene cierto desnivel, es apta para todos los niveles.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

1.- El itinerario comienza en el auditorio del pueblo, bordeamos el parque y la piscina municipal calle abajo y a la derecha, cruzamos el puente del barranco de la Daya, continuamos por el camino de Canelles y enseguida nos sale un camino hormigonado a mano derecha hacia arriba. Desde este camino a unos 50 metros continuamos por un sendero que asciende en fuerte pendiente, a partir de ahí el sendero sigue ascendiendo de manera progresiva y lo hace siempre a través de un pinar de pino blanco.

2.- A mitad de recorrido nos encontraremos con el mirador del monasterio, desde donde se obtienen unas espectaculares vistas panorámicas del pla de Marxuquera, el macizo del Mondúver, la sierra Falconera, la sierra Gorda y todo el valle del Vernissa, aunque son más amplias desde arriba en el castillo.

3.- Siguiendo nuestro recorrido llegaremos a un cruce que nos desvía hasta la Fuente del Pintat (en la actualidad se encuentra seca), volviendo otra vez al cruce ascendemos progresivamente hasta un collado desde donde comienza la subida definitiva al Castillo de Alfauir.

4.- La parte final de ascenso al castillo se realiza por una subida en la que nos podremos ayudar con una cuerda que hay instalada o bien de las manos apoyadas en el pasadizo que forman las rocas. No reviste dificultad al subir y hay que ir con cierta precaución al bajar ya que hay piedra suelta y podemos resbalar.

5.- Para el regreso abandonaremos el SL-CV 138 en el cruce a mano izquierda, justo después de descender del castillo, por una senda menos marcada y un poco más abrupta completando la ruta de forma circular, para enlazar con la pista del camí del Síster que nos llevara al punto de inicio.

INFORMACIÓN ACERCA DEL CASTILLO

Presenta una construcción islámica que, unido a los vestigios encontrados en su emplazamiento, refuerza la tesis de la existencia aquí con anterioridad de un asentamiento fortificado ibérico ocupado posteriormente por los romanos.

Durante la época musulmana, el castillo tendría una estructura muy simple sirviendo simplemente de refugio a la población de las alquerías circundantes y su ganado.

Tras la reconquista y la rendición del Castillo de Bairén a Jaime I de Aragón en 1239, en compensación por los servicios prestados, se entregaron también los castillos de la comarca dependientes de aquél, entre ellos el de Palma (que concedió a Arnau de Romaní junto con el resto de la Ciudad de Palma).

Con la ocupación cristiana, se volvería a fortificar y a ampliar con dependencias más complejas.

En 1346 Jaime II de Aragón hizo donación del castillo al infante Pere con una cláusula por la que, en caso de no tener descendencia directa y masculina, la jurisdicción volvería a la corona, lo que pasó prácticamente un siglo después. De este modo pasaría a manos de Alfonso el Magnánimo. Posteriormente pasaría a los Pròixita y finalmente a los Montcada.

La fortaleza consta de dos recintos amurallados de forma rectangular. El inferior (de más de mil metros cuadrados de extensión) se construyó en tapia adaptándose a la orografía del terreno y delimitaba el albacar, no teniendo construcciones interiores. En el ángulo noroeste estaba el recinto superior, el soberano, con una superficie de casi 600 metros; más complejo y reforzado por al menos dos torres, una circular de mampostería y otra cuadrangular de tapia, que defendía el único acceso a esta parte del castillo. Entre ambas todavía se pueden ver restos de un aljibe. Durante el siglo XI su estructura era más simple de lo que ahora conocemos ya que tenía como función servir de refugio a las poblaciones de alrededor.

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